Martes, 1 de enero: Octava de la Natividad del Señor

En aquel tiempo, el octavo día, en el cual debía ser circuncidado el Niño, habiendo llegado, se le le dio el nombre de Jesús, que el ángel había indicado antes que fuese concebido en el vientre de su Madre.    Evangelio de la fiesta.

A veces resulta difícil ser catequista. Creo que me lo logré muy bien para explicar a los niños la Concepción de Jesús sin la intervención de un hombre; pero por lo que es la circuncisión del Señor, es realmente casi una misión imposible. En cuanto a ti, lector, no sé si has tenido deficiencias en este tema en tu formación de la fe, Y aprovecharé que somos adultos, por decir algo hoy respecto a ese hecho histórico:

En el Antiguo Testamento, la circuncisión era el signo del pacto con Dios. El niño que era circuncidado entraba a formar parte del pueblo de Dios, la gran familia de aquellos que eran fieles a Dios y se adherían a su promesa de salvación. Jesús no tenía personalmente ninguna necesidad de ser circuncidado. Quiso serlo para demostrarnos el valor de esta ceremonia en el Antiguo Testamento y también para demostrarnos su pertenencia - muy especial en su caso - al pueblo de Dios. Precisemos que después de la venida de Jesucristo, ya no será más la circuncisión sino el bautismo que realizará como signo y realidad de esta pertenencia...

Nosotros no estamos circuncidados en la carne, si no que nuestra circuncisión es... de corazón, según afirma San Pablo en su carta a los romanos. Los que simplemente no son bautizados, pero que viven la fidelidad a Dios y trabajan, donde han sido colocados, para construir el Reino de Dios... A estos, según San Pablo, el Señor les dará la Paz Verdadera.  
Este es mi deseo para ti en este año 2019.

PROPOSITO DEL DIA 
No olvidemos recitar el "Veni Creator" para pedir la bendición sobre el año nuevo.






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