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SÁBADO DE LA SEXTA SEMANA DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

AMOR DE DIOS Y DEL PRÓJIMO 1. La liturgia junta hoy el amor de Dios con el del prójimo. La Colecta pide a Dios su santo amor, para poder amarle a Él en todo y sobre todo. La Epístola y el Evangelio nos predican el amor al prójimo. No separemos tampoco nosotros entre sí estos dos amores. 2. “ Si alguien dijere: Amo a Dios, y sin embargo, odia a su hermano, ese tal es un mentiroso. Porque el que no ama a su hermano, a quien ve: ¿cómo podrá amar a Dios, a quien no ve?” (1Joh. 4, 20) ¿Por qué? Porque el amor a Dios y al prójimo es un mismo y único amor. Amemos al hermano por amor de Dios y de Cristo, es decir, con el mismo amor con que amamos a Dios y a Cristo. No nos fijemos en el puro hombre. Veamos en él a Dios, a Cristo. Veamos y amemos en él al hijo de Dios, en el cual tiene sus complacencias el Padre. Veamos en él su alma, rescatada con la sangre del Redentor, por la cual se hizo hombre el Hijo de Dios, por la cual subió a la cruz, por la cual fundó la santa Iglesia y estab...

Sábado, 20 de julio: San Jerónimo Emiliano

San Jerónimo Emiliano era un magnífico ejemplo de caridad, sirviendo a los huérfanos. Nació en Venecia de la familia Patricia de los Emiliani. Primero ejerció como soldado y tuvo que luchar en la defensa de Venecia, siendo encarcelado en una siniestra mazmorra. Su gran devoción por la Virgen María le valió el ser librado milagrosamente. Estando libre y en Venecia, decide servir a Dios, dedicándose a aquellos que sufrían. Tenía una gran compasión por los niños huérfanos que vivian vagando en la ciudad, y construyó para ellos muchos orfanatos donde cuidaba delos y les enseñaba la fe católica. A Somasque, cerca de Bérgamo, fundó su congregación llamada "los somasques" que se dedicarán al cuidado de los huérfanos y de la educación cristiana de los niños en general. Murió como el había predicho, el 8 de febrero de 1537, víctima de la peste y la gran entrega y dedicación para aquellos que fueron afectados por este flagelo. Hoy sin embargo, es la misión de los cristianos el abrir ...

VIERNES DE LA SEXTA SEMANA DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

BIENAVENTURADOS LOS PACÍFICOS 1. “Si al ir a ofrecer tu sacrificio ante el altar, recuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda allí, al pie del altar, vete y reconcíliate antes con tu hermano; y vuelve después al altar y ofrece allí tu sacrificio.” 2. “¡Bienaventurados los pacíficos!” (Matth. 5,9) Nuestro Señor y Redentor no conoce el “ojo por ojo y diente por diente”. Él vino a este mundo como “Príncipe de la Paz” (Is. 9, 6). “Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad” (Luc. 2, 14), cantan los ángeles en la noche de Navidad. “Paz a vosotros”, saluda el Señor a los suyos. “Mi paz os doy” (Joh. 14, 27), dice Él al abandonar este mundo. “Paz” deben llevar los Apóstoles a las casas donde penetren y sean recibidos (Matth. 10,12). Paz debe ser el precioso fruto del Evangelio (Eph. 6, 15). “La paz de Dios, que supera todo sentido” (Phil. 4, 7), es el final de toda tarea apostólica. El mismo Cristo es la Paz encarnada, personificada. Su alma es...

MARTES DE LA SEXTA SEMANA DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

INCORPORACIÓN CON CRISTO. 1. Al presentar, en espíritu, nuestra ofrenda ante el altar, en el Ofertorio de la santa Misa, la Iglesia pone hoy en nuestros labios estas palabras: Siempre tengo ante mis ojos al Señor. Él está a mi derecha, para que yo no sea quebrantado.” 2. “Siempre tengo ante mis ojos al Señor.” Ésta es la actitud constante de la santa Iglesia, en medio de los muchos dolores y sufrimientos que encuentra en su largo camino a través de las generaciones, de los tiempos y de las civilizaciones. ¡Qué oprimida, qué despreciada, qué odiada ha sido y es nuestra Madre! ¡Hasta sus propios hijos la traicionan, la desamparan y la desautorizan con muchísima frecuencia! Todo esto le duele profundamente. Sin embargo, en medio de tanto dolor, siempre permanece serena y no se desalienta. “Siempre tengo al Señor ante mis ojos.” Le ve bajo todos sus trabajos y sufrimientos, en medio de sus luchas, de sus derrotas aparentes, de sus fracasos y de sus triunfos. Él le “ha dado entend...

Miércoles, 17 de julio: de feria

Continuemos hablando de las ayudas que debemos utilizar para crecer en nuestra vida espiritual. ¿No has tenido nunca interrupciones en la oración? Sabes: esta pesadez de corazón que a veces nos llega cuando nos dicen que debemos orar un poco mas... O todavía, si hacemos el esfuerzo generoso de intentar orar, y sentimos esa sensación de no tener nada más que decir. Luego nos enfrentamos a una serie de distracciones que vienen a combatir nuestra débil resolución de entregarnos mas y mejor  al Señor... Entonces, el diagnóstico es sencillo: ¡te falta ¡lectura espiritual! Deberíamos tener todos un libro espiritual, y ponerlo en nuestra mesita de noche, que nos hable sobre las cosas de Dios, o incluso que narre las vidas de los Santos (que es al evangelio como el son de la música en relación a las notas musicales, según la hermosa expresión de San Francisco de Sales). Cinco minutos de la lectura antes del sueño, permite que la fragancia de Dios llene nuestra alma. Fuimos bañados con ...

Lunes, 15 de julio: San Enrique

Bienaventurado el hombre que fue encontrado sin mancha, que no persiguió el oro y que no ha puesto su esperanza en el dinero y en los tesoros. ¿Quién es? Y le alabaremos, porque hizo cosas maravilloso en su vida. Tomado de la epístola la fiesta de San Enrique. Feliz cumpleaños a todos aquellos que, llevan el nombre glorioso de San Enrique, duque de Baviera, rey de Alemania, emperador del Sacro Imperio Romano y especialmente glorioso santo de la Iglesia católica. San Enrique con razón fue apodado el piadoso, porque con él pareció que un monje había subido al trono. De hecho San Enrique amaba cantar siempre el oficio con los monjes. Mantuvo la  virginidad de por vida con su esposa Santa Cunegonda. Del mismo modo, no perdió ninguna oportunidad de trabajar por el bien de la Iglesia, multiplicando las fundaciones y donaciones piadosas. Gracias a su piedad, hoy cantamos el credo en la liturgia romana. Pero no debemos imaginarnos un Santo de débil personalidad: de hecho es gracias a l...

LUNES DE LA SEXTA SEMANA DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

LA COMUNIDAD DE AMOR. 1. El espíritu humano separa y aísla: es un espíritu egoísta y soberbio. El espíritu de Dios funde los corazones en una mutua y fraternal inteligencia y en un sincero cariño. Apenas acaba de descender el Espíritu Santo sobre los Apóstoles y sobre la joven Iglesia de Jerusalén, y ya leemos de ésta: “Eran todos un solo corazón y una sola alma . Todo lo poseían en común” (Act. Ap. 4, 32). En común “se juntaban todos los días en el templo, para alabar a Dios” (Act. Ap. 2, 42). Donde está el espíritu de Dios, donde el espíritu de Cristo rige los corazones, allí reina el santo, el generoso, el desinteresado, el mutuo y fraternal amor. Por eso, la Iglesia, que vive del espíritu de Cristo, es esencial y necesariamente un “Testamento de amor” (San Ignacio de Antioquía), de fraternidad: es la comunidad del amor. 2. El verdadero modelo de la comunidad de amor es la santísima Trinidad. “Para que todos ellos sean una misma cosa, como lo somos nosotros.” El Padre, el...