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CIEN AÑOS DE MODERNISMO (7)

3. Los negadores del ser y de la verdad  Atenas era, en el siglo V antes de Cristo, el punto de encuentro intelectual de todas las escuelas filosóficas; pero su confrontación reveló amargamente sus limitaciones y contradicciones. Fue en ese entonces cuando apareció la raza tan escandalosa como improductiva de los sofistas, a los que sería mejor llamar soficidas —asesinos de la sabiduría—. Eran profesores ambulantes, más ávidos de los beneficios de la ciencia que de una verdad que desesperaban alcanzar. Hacían actos de prestidigitación intelectual. Incapaces de realizar algo constructivo, se dedicaban a criticarlo todo. Para esos hombres, al igual que los niños, la destrucción era el modo más fácil de demostrar su fuerza. Dos aspectos de la escuela sofista deben retener nuestra atención: el agnosticismo como aspecto negativo, y el inmanentismo como sustituto positivo. Veremos a continuación el sistema de Heráclito, a pesar de que haya precedido históricamente a los sofistas. Go...

San Juan Crisóstomo, obis., conf. y doctor. — 27 de enero. (t 407

San Juan, llamado por su elocuencia el Crisóstomo, que quiere decir boca de oro, nació de padres ilustres, en Antioquía. Aprendió las ciencias humanas en Atenas, y la sabiduría divina en el retiro monacal y en el encerramiento de una cueva, donde por espacio de dos años hizo penitencia muy rigurosa. Ordenóse " de presbítero en Antioquía, y cuando el santo obispo Flaviano imponía las manos sobre él, vióse una blanca paloma, que volando blandamente, vino a posar sobre la cabeza del nuevo sacerdote. Encomendáronle el ministerio de la divina palabra, y fué tan asombrosa la virtud de su predicación, que en breve se reformó aquella populosa ciudad. En esto quedó vacante la silla de Constantinopla y todos pusieron los ojos en el Crisóstomo, y entendiendo el emperador Arcadio que el santo había de huir a todo trance de aquella dignidad, mandó al gobernador de Antioquía que se apoderase de él secretamente, y con buena guardia le llevase a Constantinopla. En llegando a aquella capital del i...

LUNES DE LA 3ª SEMANA DESPUÉS DE EPIFANÍA

FE 1.     “En verdad os digo: no he hallado en todo Israel una fe parecida” (Evangelio). El pueblo escogido posee la revelación, posee los patriarcas, la Ley de Moisés, los profetas, las Santas Escrituras, el Templo, los sacrificios, el culto. Y, a pesar de todo eso, no cree en Jesús. A su lado aparece el gentil, el centurión romano, lleno de una viva fe en Jesús. No necesitas llegarte hasta mi casa, dice, para ver a mi siervo enfermo y curarle: te basta una sola palabra, dicha desde lejos, y quedará al punto curado. “Señor, di tan solo una palabra.” “Verdaderamente, no he hallado en todo Israel una fe parecida.” 2.     Jesús quiere fe. Esconde su majestad divina debajo del velo de la débil naturaleza humana, bajo su sumisión a una Madre humana, a la naturaleza, a todas las exigencias y necesidades de la vida. La oculta debajo del velo de su pobreza y de sus dolores. Solo la fe es capaz de sorprender, debajo de esta envoltura externa, la verdader...

S. Policarpo, obispo de Esmirna y mártir. (t 160) 26 de enero.

El glorioso obispo de la edad apostólica fué discípulo de san Juan evangelista y maestro de san Ireneo, el cual dice de él: «Policarpo no sólo fué enseñado por los apóstoles, y conversó con muchos que habían visto y conocido al Señor, sino que los mismos apóstoles le eligieron por obispo de Esmirna, en Asia. Yo le traté en el tiempo de mi mocedad, porque murió muy viejo, y tenía ya muchos años cuando pasó de esta vida después de un glorioso e ilustre martirio. Enseñó siempre aquella misma doctrina que había aprendido de los apóstoles, la que enseña la Iglesia, y la que es únicamente doctrina verdadera. En tiempo de Aniceto vino a Roma y reconcilió con la Iglesia de Dics a muchos seguidores de los herejes, publicando que la doctrina que él había aprendido de los apóstoles no era otra sino la que la Iglesia enseñaba.» Hasta aquí san Ireneo (Lib. de haeres.). Fué también muy amigo de san Policarpo, el fervorosísimo mártir san Ignacio, obispo de Antioquía, el cual, cuando era conducido a R...

TERCER DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

“LA DIESTRA DEL SEÑOR” 1.     “El Señor edificó a Sión (la Iglesia): allí se dejará ver en toda su majestad” (Gradual). Hoy es la Epifanía, la manifestación de Cristo, del Rey divino, en su santa Iglesia. Aquí se nos manifestó y se nos manifiesta continuamente, para establecer en nosotros el reinado de su misericordioso y salvador amor. Acatémosle. “El Señor es Rey: alégrate, tierra (Iglesia, alma mía).” 2.     “ El Señor edificó a Sión : allí se dejará ver en toda su majestad.” “Adoradle, ángeles todos.” “Sión –la Iglesia, la comunidad de los fieles congregada en torno al altar- oye la nueva y se regocija.” Se acerca al Señor, que aparece, en la santa Misa, en medio de ella, y le acata. Primero, con la profunda y robusta fe del oficial romano del Evangelio: “Señor, di solo una palabra, y sanará mi siervo.” “En verdad os digo: no he hallado en todo Israel una fe parecida.” La Iglesia le acata después con la confianza del leproso del Evangelio: “Señ...

CIEN AÑOIS DE MODERNISMO (6)

2. La filosofía es el conocimiento del ser  A quienes se preguntan si deben pensar o no, Aristóteles les responde: Quieras o no, tienes que filosofar. No podrías evitarlo ni aunque lo quisieras. Porque declarar que la filosofía no tiene valor ya es adoptar una postura filosófica. El momento de la infancia, en el que la inteligencia se abre a la realidad, ¿no revela las potencias más naturales del hombre? A esa edad el niño pregunta a sus padres hasta cansarlos con sus «¿Qué es esto?», sus «¿Por qué?» y sus «¿Cómo?». El hombre hace lo mismo cuando busca las esencias, las causas y los principios. Por otra parte, el adulto empieza a filosofar, como el niño, desde el momento en que investiga las causas más profundas de algo que lo asombra. Admirado y sorprendido al principio ante las cosas más humildes, poco a poco avanza en la admiración de cosas más elevadas, como los cambios de la luna y del sol, hasta llegar a plantearse por fin la cuestión del origen del universo entero. Se dic...

SÁBADO DE LA 2ª SEMANA DESPUÉS DE EPIFANÍA

VOCACIÓN DE SIMÓM, DE FELIPE Y DE NATHANAEL. 1.     Al dejar la casa en donde había visto a Nuestro Señor, Andrés, uno de los dos discípulos de Juan, encontró a su hermano Simón, a quien dijo: “Hemos hallado al Mesías”. Andrés procura compartir primeramente con los suyos la gracia que Dios le ha hecho de descubrir a Jesucristo. Aunque el día estuviese ya muy avanzado, juzgando que este apresuramiento no disgustaría a Nuestro Señor, Andrés conduce inmediatamente a su hermano, ya impaciente por conocer a Jesús. Si tú aprecias la gracia de haber hallado a Jesús, no debes tener menor solicitud por la educación cristiana de tu familia. No difieras para el día siguiente lo que puedas hacer en el mismo día por la gloria de Dios y la salvación de tu prójimo. Deja a un lado todo interés temporal cuando se trate de cosas en que se arriesguen los grandes intereses de la eternidad. Sin embargo, tu conducta, ¿no demuestra una incomprensible indiferencia por el reinado de Jes...