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1 DE JULIO

  LA PRECIOSA SANGRE DE JESÚS En nuestras iglesias se renueva diariamente la INMOLACIÓN de Dios. Su sangre, derramada sobre el Calvario, continúa diariamente derramándose de un modo místico sobre nuestros altares, para pagar nuestro rescate y, como río fertilizador que brota a raudales del santo sacrificio de la Misa, llega por el canal de los sacramentos a todos los corazones bien dispuestos, llevando hasta los últimos confines del mundo la fuerza, la esperanza y la vida. Dos sacramentos, sobre todo, operan en nosotros estos preciosos efectos: son los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. El PRIMERO, como nuevo bautismo, nos devuelve después del pecado la gracia perdida, la blancura de la inocencia y la benevolencia del Padre celestial. Por tres palabras que pronuncia el sacerdote, nosotros que éramos enemigos de Dios, nos convertimos en sus siervos, amigos e hijos. Nosotros, que estábamos en pecado y que, por tanto, merecíamos toda clase de castigos, gozamos de la amis...

30 DE JUNIO

  DE QUÉ MANERA HEMOS DE ORAR Si cuando rezamos con fe y humildad es atendida nuestra oración, también lo es siempre que rezamos con confianza y perseverancia. De esto tenemos una prueba evidente en la CANANEA, mujer que nos habla el Evangelio, cuya fe ponderó el mismo Jesús. Era pagana y extranjera, y, sin embargo, suplicó al Salvador que le sanase a la hija enferma: "¡Señor, Hijo de David, le decía, ten lástima de mí! Mi hija es cruelmente atormentada del demonio (Mt. 15, 22). " Exclamaba Orígenes, ¡qué hermosa oración es ésta, tan humilde en sí y tan llena de CONFIANZA; qué emocionante también por el tono patético en el que está expresada, y por la explicación del mal del que pide la curación! Sin embargo, el Salvador parecía no querer escucharla. "Pero aquella madre desgraciada, dice San Agustín, gritaba e INSISTÍA." El Señor continuaba su camino, y ella iba en pos, repitiendo la misma súplica sin cansarse: "¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí!" Lo...

29 DE JUNIO

  SAN PEDRO PRÍNCIPE DE LOS APÓSTOLES Jesús dijo a Simón, hijo de Jonás: "Yo te digo que tú eres Pedro, y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas o poder del infierno no prevalecerán contra ella (Mt. 16, 18) ." "Yo he rogado por ti, a fin de que tu fe no DESFALLEZCA; y tú, cuando te conviertas, confirma en ella a tus hermanos (Lc. 22, 31) ." Después de haber sido Pedro escogido de este modo para base o fundamento de la Iglesia, era indispensable que, como Jefe de los Apóstoles, estuviese animado de una FE VIVÍSIMA; fe capaz de disipar las tinieblas del error, de enderezar los pasos de quienes erraban el camino y de guiar a las almas por las sendas de la salvación. Por eso vemos cómo San Pedro se distingue en todas las ocasiones por la firmeza de sus creencias. Recordemos qué pronto abandonó todo lo que poseía en cuanto el Salvador le llamó para que le siguiera, y cómo después de haber trabajado inútilmente durante toda una noche sin pescar un solo ...

28 DE JUNIO

  EL PODER DE LA ORACIÓN El Evangelio de San Mateo nos relata así este episodio de la vida del Señor: "Entró Jesús en una barca, acompañado de sus discípulos. Y he aquí que se levantó una TEMPESTAD tan recia en el mar, que las olas cubrían la barca. Mas Jesús estaba durmiendo. Y acercándose a él sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. ´Les dice Jesús: ¿De qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, puesto en pie, mandó a los vientos y al mar que se apaciguaran y se siguió una gran bonanza (Mt. 8, 23-28) ." ¡Cuántas veces, como una terrible tempestad, la TENTACIÓN ha arreciado en nuestras almas! En tal coyuntura, no hay más salvación que acudir a Jesús, como a él acudieron los Apóstoles, y desde el fondo de nuestros corazones implorar su socorro, prorrumpiendo en el grito de: "Sálvanos, Señor, que perecemos." Repitamos esta apremiante llamada interior en tanto que no vuelva a aquietarse nuestra alma, pues Jesús habrá de restablecerla a...

27 DE JUNIO

  NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO En la oración del 24 de mayo y en el oficio de hoy, la Iglesia da a María este nombre tan hermoso, y no se lo da sin motivo. Las palabras que el divino Redentor, poco antes de morir por la salvación del género humano, dirigió a su Madre: "HE AQUÍ A TU HIJO", querían decir: He aquí al hijo que tú estás dando a luz a la vida de la gracia, que no es sino la vida sobrenatural de su alma, si no podrá conservarla solo; por esto te lo confío; EN TODO MOMENTO tendrás que sostenerlo por los difíciles caminos que llevan al cielo. Así fue María solemnemente proclamada por Jesús "Reina y Madre del Perpetuo Socorro". Además, el divino Maestro nos ha recomendado a todos que OREMOS siempre sin cansarnos jamás, porque todo el que pide recibe". De aquí la necesidad para María, Dispensadora de los dones celestiales, de prestar CONSTANTEMENTE atención a nuestras súplicas, de estar siempre dispuesta a otorgarnos lo que le pedimos; en una palab...

26 DE JUNIO

MARÍA, MODELO DE CONFIANZA EN DIOS Si nos propusiéramos a imitar a la Virgen en su firmísima esperanza en Dios, participaríamos de los INMENSOS BIENES fruto de su confianza. "Aquellos que tienen puesta en el Señor su esperanza, dice Isaías, adquirirán nuevas fuerzas", y en vez de su natural energía,   que no es más que debilidad al enfrentarse con sus numerosos enemigos, se verán revestidos del poder infinito de Dios, que les hará triunfar en sus combates. Y el Profeta añade: "Tomarán alas como de águila, correrán y no se fatigarán, andarán y no desfallecerán (Isaías 40, 31) ." En realidad, de este modo transcurrieron las vidas de LOS SANTOS que la Iglesia ha colocado sobre sus altares, pues para ellos fue más fácil ejercitarse en las más heroicas virtudes que para nosotros andar sencillamente por los caminos corrientes de la vida. Y ¿de dónde les provenía esa enérgica voluntad y ensanchamiento del corazón que los transportaba de alegría, aun a veces en medio de las...

25 DE JUNIO

  EL ABANDONO EN DIOS El abandono en las manos del Señor debe de ejercitarse de manera particular en aquellos momentos en que nos veamos afligidos de PENAS INTERIORES, precisamente las más difíciles de soportar. Entonces se encuentra uno atormentado por la duda, la perplejidad, los escrúpulos y por extrañas tinieblas que, oscureciendo la inteligencia, no nos permiten ver el camino que nos conduce al Señor. Surgen, además, allí la aridez, el hastío, el aburrimiento, las distracciones, las tentaciones de impureza, y todo incita a blasfemar de Dios, a desesperar; y se angustia el corazón de tal manera, que le parece estar soportando un verdadero suplicio. Si Dios permite que las almas sean probadas de esta suerte y padezcan tan crueles tormentos, es porque quiere obligarlas a ABANDONARSE a él; porque al encontrarse sin recursos en sí mismas, se ven precisadas a confiarse ciegamente en el Padre celestial, en cuyos amorosos brazos buscan entonces asilo. Y éste es el único medio, si lo q...